sábado, agosto 18, 2007

París - Sábado

Para haber dormido apenas cuatro horas no se ha dado mal del todo la cosa.
Tras adecentarme del viaje me fui a ver el Chateau de Vincennes, una fortaleza medieval. Por fuera merece mucho la pena. Por dentro me habría gustado ver la capilla, pero estaba cerrada por reformas. El castillo contenía arte medieval, así que preferí pasar.

Después me fui a la otra punta del parque Bois de Vincennes (en metro, porque mide varias veces Central Park) a dar un paseo por el lago y comer. Del lago sale la foto que acompaña a esta entrada.

Tras el parque, lo mejor de la tarde: el cementerio Pere Lachaise. Un cementerio como mandan los cánones, con panteones de piedra envejecida y a medio caerse algunos, grandioso y decadente al mismo tiempo. Con sus vidreras rotas, esculturas sucias y telarañas. Un gran lugar para hacer fotos.

Después intenté ir a las catacumbas, pero estaban cerradas, y cuando iba a La Defense (el siguiente punto del plan) me convocaron para cenar, así que tocaba ponerse presentable y descansar un poco.

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