martes, marzo 23, 2010

Viaje a Camboya: 100320 Ayutayah

100320 Ayutayah

Marta y yo nos fuimos sin Laura a Ayutayah, un pueblo a una hora y media en tren (80km, creo) de Bangkok, La hicimos prometer que no se meteria en jaleos (era de esperar que ese sábado fuese el “día grande” de la Marcha Roja) y nos fuimos. Taxi a la estacion (70 bahts de taxímetro, cuando nos pedían 200 negociando) y tren (20 baht) para allá. Cuarenta minutos de espera que aprovechamos para ir haciendo fotillos.

Cuando arrancamos atravesamos el campamento de la Marcha. Todos saludando como locos y posando para las fotos que hacíamos desde los vagones. Menuda fiesta se traen...

Llegamos y bajamos del tren a la próxima estación de ferry para atravesar el río. Allí nos encontramos con unos mallorquines mochileros, qué pequeño es el mundo.

Tras cruzar el río (4b), caminata de unos 20 miinutos bajo el sol para llegar a la zona donde comienza lo interesante. Ayutayah es famoso por las ruinas de los templos que se conservan, es un lugar bastante espectacular. La mayor parte son ruinas, pero mantiene buena parte de su encanto. La Lonely Planet recomienda evitar las horas de más sol, y fue justo en las que fuimos, así que os podéis hacer una idea del calor que pasamos (que se convirtió en el protagonista de la jornada, una pena).

Nos dio tiempo a visitar unos cinco templos, todos ruinosos menos uno que tenía un Buda de 16 metros de altura.

A la vuelta hicimos una ligera metedura de pata. En la estación todas las ventanillas estaban cerradas, y teníamos que comprar el billete para el siguiente tren a Bangkok, así que preguntamos en información. Nos dijeron, entre risillas, que esperásemos cinco minutos. No entendimos nada hasta que nos dimos la vuelta y vimos que toda la estación estaba de pie, cantando lo que parece el himno nacional, y mirándonos como bichos raros (normal). Al parecer las 6 son la hora del rey, y por todas partes suena el himno y se canta. El rey está por todas partes (fotos en los locales, coches, calles, monumentos...), hay auténtica veneración. No sé cuánta impuesta y cuánta real, pero voy a acabar soñando con este personaje de gafas. Por cierto, canonista (en unas cuantas fotos sale con lo que parece una 20D y un bonito L ;) ).

Al volver, los taxis no nos querían coger. Al decirles que íbamos a Kaosan decían que imposible, debido a la manifestación. Finalmente andamos un poco y nos recogió un tuk tuk. 100B, no barato, pero dadas las circunstancias, pagable. Nos moríamos por llegar a casa y darnos una ducha para quitarnos toda la tierra acumulada. Tras unos minutos de conducción temeraria en medio del tráfico (vídeo) nos topamos con la manifestación. A bajarse y acabar el camino andando.