domingo, abril 11, 2010

100404 Camino a Kampong Cham: especial “cómo vive la gente”

100404 Camino a Kampong Cham: especial “cómo vive la gente”

Hemos visitado los puntos obligatorios, pero no nos hemos ceñido a circuitos turísticos, así que hemos podido ver un poco lo que hay en el país. De hecho, si vamos a Kompong Cham es, entre otras cosas, porque no es un lugar especialmente turístico.

De todas formas, esto es un resumen incompleto, incorrecto y sesgado. Si te interesa el tema te recomiendo los siguientes blogs sobre Camboya y Asia:

miradasdeinternacional.wordpress.com

www.elmundodesencajado.es


Gente que vive muy bien

  • Como en todos los lugares, hay ricos, y Camboya, uno de los paises con más corrupción del mundo (sospechosamente, el país con mayor número de ministerios), no es una excepción. Eso sí, aquí no hay petróleo ni abundan las fuentes de grandes ingresos, así que son una minoría. No nos hemos cruzado con nadie, de todas formas, aunque sí hemos visto sus casas.

  • Expatriados (inmigrante con dinero). La vida aquí es muy barata, así que es relativamente fácil establecerte, traer tu dinero occidental y montarte un negociete. Te será fácil encontrar una camboyana mona que se quiera arrejuntar a tí, además. Perdón por el tono, pero es tal cual. Hay un número suficiente de extranjeros (turistas y trabajadores, especialmente franceses y japoneses) como para alimentar este tipo de mercado ajeno al cliente local. También hay bastantes trabajadores extranjeros aquí. Como los jemeres rojos exterminaron a todos los profesionales cualificados, el déficit de estos en el país es altísimo (lo cual es un grave hándicap para el país, quizá uno de los mayores y más difícilmente solucionables). De esta categoría hemos visto muchos. Hemos convivido con trabajadores franceses que están reconstruyendo la única vía de ferrocarril del país, y todos son del mismo perfil: ingenieros jóvenes (25-30 años) franceses. En los bares para extranjeros hay más variedad (alemanes, americanos...).

  • Clase media. Como aquí la vida es tan barata, ser clase media es casi ser rico. Al lado nuestro en el autobús tenemos un chaval que estudia medicina, con diccionario electrónico e iPhone, por ejemplo.


Gente que vive razonablemente bien

  • Tener trabajo aquí asegura un nivel de vida bueno fácilmente. Ojo, “razonablemente bien” en Camboya no es el “razonablemente bien” europeo, no nos engañemos. Lo que quiero decir es que, para lo que viene siendo la situación del país, tienen las necesidades básicas bien cubiertas. No parece que abunde una clase media acomodada, pero lo habitual es encontrarse gente bien vestida, que va chapurreando inglés, con una fuente de ingresos propia (hay mucho negocio pequeño). Sin ser experto ni economista, creo que este el el grupo más grande. Es fácil encontrar bares en los que los hombres se pasan una buena parte del día haciendo esencialmente nada. El comentario de los que sí saben es que, para que os hagáis una idea, están como España hace 25 o 30 años. Bien mirado, acaban (hace 10 años) de salir de una guerra civil de más de 30... En las ciudades cualquier casa tiene electricidad y agua corriente, así que al menos eso está cubierto. En la concentraciones campesinas el problema es mayor.


A modo de curiosidad, aquí se le da muchísima importancia al dinero, en una forma más ¿intensa? Y ¿retorcida? que en occidente (si es eso posible). Literalmente, la tercera pregunta (tras el nombre y e estado civil) que se hacen al conocerse es “¿cuánto ganas?”.


Vida modesta

  • Campesinos. Hay una mayor concentración en las ciudades, pero hay mucho pequeño núcleo aislado en los campos, y estas agrupaciones carecen de muchos servicios fundamentales. Si para un camboyano es prohibitivo conseguir una ambulancia en Phnom Penh, imaginad lo que puede ser conseguirla en el campo. Con frecuencia tampoco tienen agua corriente o electricidad (aunque hay de todo). En los trayectos de autobús o con moto se ve este tipo de vida. Hay de todo, desde casas que podrían pasar por chalets europeos a chabolas de madera y uralita, así que este grupo es más heterogéneo del lo que el punto sugiere. De todas formas, en general hablamos de gente que no pasa hambre pero cuya vida podría mejorar en muchos aspectos: sanidad, transporte, educación... Y, como siempre, los trabajos del campo son duros (la mecanización aquí es casi inexistente).

  • Monjes: hay muchos. El budismo, mayoritario, dice que debes serlo al menos un tiempo en tu vida para poder alcanzar la salvación, así que al menos una semana se “alistan”. Por otra parte, es una forma de garantizar tener una educación, techo y comida. Igual que en la posguerra española en los conventos había gente que estaba allí porque la familia no le podía mantener, aquí pasa algo semejante. Viven sin grandes lujos, pero tampoco parece faltarles de nada (material).

  • Jóvenes que compaginan trabajos (habitualmente con su familia) con estudios.


Gente que vive mal

  • Hay mucha mendicidad. No he estado en la India, pero, comparativamente, por lo que tengo entendido, no se llega a ese nivel. El sistema de castas se abolió hace mucho, así que, al menos en teoría, no hay esa división tan clara, aunque hay mucha gente que lo pasa realmente mal. Abundan los que tienen que dormir en la calle, vender a precios mínimos, o, simplemente, pedir. Tampoco es lo mismo tener tu puesto en un mercado que andar acarreando bolsas de mango que revender en los autobuses.

  • Muchos niños, que deberían estar estudiando o jugando, son fuente de ingresos para sus padres. Ya sea trabajando en sus puestos de comida o en los mercados (lo cual no es tan grave) o vendiendo o pidiendo en la calle (mucho peor), en buena medida se les priva de la infancia porque la familia los ve como algo necesario para traer comida a casa. Cuando, en Angkor, estuve fotografiandoles jugando y después, al irles a comprar algo, se nos tiraban todos encima, se me cayó el alma a los pies.

  • La mujer, en general, vive peor que el hombre. Como minimo, está muy generalizado que son las que deben trabajar, y son mayoría en el mercado o trabajando en los bares, y están peor consideradas. Mi percepción particular es que es más cultural que explotación propiamente, pero no sé si esto es consuelo. Parece que entre los más jóvenes esto no está tan polarizado, así que irá mejorando.


Gente que vive realmente mal

El apartado anterior ya es indeseable, pero hay algunos casos especialmente duros, que merece la pena destacar aparte.

  • Niños de la calle, que ni tienen familia. En Phnom Penh, ya según entramos con el autobús, vimos algunos andando desnudos por la calle. Al parecer son niños que incluso rechazan la ayuda de ONGs, y a menudo son explotados por proxetas que les dan pegamento (a lo que antes les han hecho adictos) a cambio de lo que recogen mendigando). En Kampong Cham nos cruzamos con una boda, y en la puerta se amontonaban unos ocho niños en esta situación, con bolsas en las manos para esnifar.

  • Mujeres víctimas de ataques de ácido. Esta es una práctica con la que no veo semejanza con ninguna otra occidental. Habitualmente debido a problemas personales (infidelidades, celos, deudas...) se produce que alguien ataca a otra persona rociándole con ácido, deformándole para siempre. Por si el daño físico no fuese suficiente, esto suele provocar un rechazo de la sociedad, lo cual hace que casi el único contacto que les queda es con los extranjeros.

  • Discapacitados en general. En un país sin seguridad social ni una medicina accesible, las consecuencias de un accidente pueden ser rmucho más graves. A esto hay que sumarles las víctimas de las minas antipersona (que siguen por los campos del país, causando nuevas víctimas año a año). La salida de estas personas suele ser la mendicidad, aunque puedes encontrar numerosas asociaciones o restaurantes y bares que colaboran con ellos.